Cinco malos hábitos que amenazan tu seguridad online

secur-cand-informatNuestra seguridad online es un aspecto cada vez más importante en nuestras vidas. Cada año que va pasando vemos que más servicios dan el salto a Internet y nosotros, los usuarios, los usamos más.

Esto tiene como consecuencia el manejo de una gran cantidad de datos procedentes de sitios muy dispares, además de la gestión de una importante cantidad de contraseñas.

¿Qué no hacer para no comprometer nuestra seguridad online? Contaremos cinco malos hábitos a evitar debido a que pueden comprometer nuestra seguridad online, y que son perfectamente complementarias con otros tutoriales y consejos que hemos publicado con anterioridad.

1. Hacer clic sobre enlaces o abrir ficheros adjuntos de remitentes desconocidos. Cuando uno recibe un email de un remitente desconocido o sospechoso, uno siempre tiende a desconfiar de los enlaces incrustados y/o los ficheros adjuntandos que contiene. Muchas veces los atacantes utilizan técnicas de phishing para engañar al usuario, por eso es muy importante fijarse bien en el dominio del remitente y en el formato del email, ya que si esto último está mal lo más probable es que sea fraudulento. Otra cosa que puede hacer el usuario es poner el cursor del ratón sobre el enlace sin hacer clic en ningún momento para ver a dónde lleva. En caso de aparecer esta última función apagada o bien dirigir a un sitio web extraño, el usuario tendría que desconfiar de forma inmediata. Si tras hacer todas las comprobaciones sigue habiendo dudas, lo mejor es eliminar el email sin más dilación. Instituciones como Hacienda, la policía, tiendas electrónicas y redes sociales nunca van a pedir por email ningún dato adicional a los usuarios porque en la mayoría de los casos ya los tiene, así que en caso de ver en la bandera de entrada un supuesto email de Amazon pidiendo que se vuelva a introducir el número de tarjeta de crédito o de la policía pidiendo el pago de una supuesta infracción, lo que hay que hacer es borrarlo de forma inmediata.

2. Evitar las actualizaciones de software. Muchas aplicaciones e incluso el propio sistema operativo lanzan en muchas ocasiones mensajes diciendo que hay disponible actualizaciones o una nueva versión. Estos mensajes no tienen que ser tomados a la ligera, porque el software no se actualiza porque sí, sino porque a través de las actualizaciones se incorporan los últimos parches y mejoras a nivel de seguridad. Tener el sistema operativo, el navegador web, el cliente de correo (en caso de utilizar uno) y el antimalware actualizados es crítico para mantener la seguridad, aunque esto no quiere decir que se pueda descuidar otras aplicaciones como la suite ofimática. Por otro lado, también es importante ver bien si la notificación corresponde a un software que ya está instalado en nuestro sistema operativo y no a otra que no necesitamos.

3. Reutilizar las contraseñas. ¿Eres de esos que utilizan la misma contraseña en distintos sitios y servicios? La reutilización de contraseñas es algo que pone en serio riesgo la seguridad online, sobre todo si estas son fáciles de adivinar mediante la utilización de fuerza bruta. También puede ser que el atacante las obtenga atacando un sitio web o bien mediante un ataque de phishing. Si un atacante consigue una contraseña reutilizada, podrá probarla en todos los sitios web que vea para intentar obtener aún más datos. Para evitar esa situación, lo más recomendable es usar un gestor de contraseñas que elimine su repetición y garantice la generación de una fuerte y no fácil de adivinar por cada sitio web o servicio utilizado por el usuario.

4. Conectarse a una Wi-Fi pública. Las Wi-Fi públicas de aeropuertos y bares son un riesgo para los usuarios, sin embargo, vivimos en una época en la que necesitamos estar permanente conectados. En caso de estar conectado a una red accesible para todo el mundo es muy recomendable desactivar las opciones de compartición. En Windows, esto se puede cambiar a través de “Configuración de uso compartido avanzado” en el Panel de Control. Navegar solo por webs que usen HTTPS es un punto a tener en consideración, así como el evitar transferir información sensible mientras se está conectado una Wi-Fi pública, ya que a estas suelen estar conectados hackers esperando la más mínima oportunidad para obtener información que les permita dañar a sus víctimas.

5. Usar la autenticación en dos pasos. Activar la autenticación en dos pasos en los servicios donde manejamos los datos más sensibles (gestores de contraseñas, sitios donde se almacenan datos de pago… ) ayuda a evitar que los atacantes puedan acceder a estos. Generalmente el segundo paso suele ser un código aleatorio enviado a una aplicación oficial o bien mediante SMS a un número de móvil, lo que combinado con el usuario y contraseña de toda la vida añade una protección extra para las cuentas.

Fuente: muyseguridad

Comparte esto en:

Tags: , , , , , , , ,

Deja un Comentario